El Consejo de Administración rechaza el cese del gerente de la empresa pública

GIJÓN, 13 (EUROPA PRESS)

El concejal de Obras Públicas y Proyectos de Ciudad del Ayuntamiento de Gijón, Olmo Ron (PSOE), ha anunciado este jueves que se ha abierto expediente sancionador contra un capataz de Emulsa, denunciado por acoso laboral y sexual, así como contra un encargado que no dijo «nada» sobre estos supuestos hechos a sus superiores.

Y si bien el expediente de sancionador aún no está resuelto y podría ir desde la suspensión sin empleo y sueldo durante un tiempo, por falta muy grave, a la pérdida del trabajo, el concejal, presidente a su vez de Emulsa, ha adelantado que «va a ser despedido, porque lo voy a firmar yo». Por el momento, está apartado de sus funciones.

Así lo ha indicado, en rueda de prensa en el Ayuntamiento posterior a la reunión del Consejo de Administración de Emulsa, en la que se ha comunicado los hechos y en la que se ha rechazado, por una mayoría, la propuesta que se había planteado desde el Gobierno local para el cese del gerente de Emulsa, Alfonso Baragaño.

Ron ha transmitido «la frustración, cabreo y enfado que tengo y tiene el Ayuntamiento porque nadie ha hecho nada». Al tiempo, ha expresado toda la solidaridad y apoyo a las víctimas que sufrieron acoso sexual durante años «sin que nadie haya hecho absolutamente nada».

El concejal ha señalado que esto impidió que se pusiera en marcha el protocolo antiacoso para poner los medios necesarios para impedir que esta actitud, «totalmente despreciable», siguiera llevándose a cabo. Es por ello, que ha insistido en, en nombre del Ayuntamiento, pedir disculpas.

Asimismo, ha señalado que se pondrá a disposición de las víctimas el Centro Asesor de la Mujer para darles apoyo legal, al entender que deberían denunciar, así como apoyo psicológico si así lo consideran. De hecho, ha animado a estas a denunciar los hechos

Ron ha aclarado que primero se recibió una denuncia de un trabajador por acoso laboral contra el citado capataz y, en el marco de la Comisión de Investigación, salió a la luz un posible acoso sexual.

MESES DE INVESTIGACIÓN

El concejal ha matizado que el pasado 2 de septiembre recibieron un escrito de UGT muy preocupados ante el alargamiento del proceso de la Comisión de Investigación. Posteriormente, el pasado 4 de octubre un representante de los trabajadores pidió tener una reunión con él, ante las informaciones que les llegó de acoso sexual, al margen de lo laboral.

Fue ese mismo día cuando el concejal pide información a Emulsa y le trasladan las conclusiones de la Comisión de Investigación, en virtud de la cual se realizaron 18 reuniones y 23 entrevistas a trabajadores que guardaban relación tanto con el denunciado como con el denunciante.

A raíz de esa investigación, el concejal ha afirmado que quedaron evidenciados los hechos relativos al acoso laboral, en categoría de «conducta indebida», no solo contra el denunciado, sino de forma general a gran parte de la plantilla bajo la responsabilidad de este capataz.

En paralelo, una trabajadora, durante esas entrevistas, denunció acoso sexual por parte del capataz. A partir de ahí se activó el protocolo de plan de igualdad, comprobándose de que solían cometerse los hechos preferentemente con compañeras con trabajo eventual.

Asimismo, Ron ha indicado que el encargado, por encima del capataz, era conocedor de estas prácticas y que las mismas eran «habituales».

Este, según el edil, incumplió el procedimiento establecido. Era conocedor de los hechos y en ningún caso tomó medidas», ha señalado, a lo que ha considerado que por eso las víctimas no denunciaban por el temor a sufrir represalias.

El concejal ha remarcado que el capataz lleva en su puesto desde hace unos 20 años, «y nadie dijo absolutamente nada». La Comisión de Investigación, por su lado, mostró su «más absoluto rechazo» a estas prácticas y pide responder «con contundencia».

También cree la Comisión que el encargado tiene un «elevado grado de responsabilidad» en los hechos, por incumplimiento del deber de informar, pero, en cambio, argumentan que la jefa de Recursos Humanos y el gerente «nada sabían», por lo que les eximen de cualquier responsabilidad. En el caso del capataz, la sanción puede suponer una suspensión de empleo y sueldo de entre tres y diez días.

Ron ha avanzado, además, que se ha encargado a la Concejalía de personal el inicio de una investigación para tener la certeza de si se aprobó de forma correcta el protocolo y si se dilató en el tiempo el proceso.

Ha recalcado que la denuncia se cursó en mayo y el informe se obtuvo a finales de septiembre, por lo que son varios meses en que las víctimas coincidían con el capataz. El edil ha matizado que el trabajador llevaba un tiempo de baja.

También ha reconocido que es una investigación «compleja», por el número de entrevistados, pero cree que en determinadas situaciones «de extrema urgencia» debería revisarse el protocolo.

Unido a ello, ha adelantado que se contratará una auditoría para analizar toda la organización estructural de la empresa. En paralelo, se pedirá al Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales revisar el protocolo ante situaciones como estas de acoso laboral y sexual.

Ron ha defendido que desde el Gobierno local han ejercido la responsabilidad de cambiar la gestión de personal laboral de Emulsa, y para eso considera que es preciso cambiar la Dirección gerente. Algo que no ha estimado así el Consejo de Administración. A su juicio, muchos consejeros deberían ver la responsabilidad que tienen cuando se les dice que es preciso cambiar la gestión del personal y no apoyan el cese de Baragaño.

Y si bien ha reiterado que la Comisión ha determinado que nada sabía la dirección gerente y la directora de Recursos Humanos, Ron ha opinado que cuando alguien tiene un sueldo público de una empresa pública, debe asumir responsabilidades de hechos así, aunque no se haya enterado.

Asimismo, ha recalcado que uno de los problemas que se derivan de esta denuncia es el poder de los encargados a la hora de evaluar al personal eventual, algo que ha permitido la Gerencia, a su parecer. Esto puede dar pie a hechos como estos y que no aseguren «la imparcialidad», ha indicado.

Unido a ello, ha recalcado que el pasado 26 de septiembre se entrega a la Gerencia el informe de la Comisión y este se lo da a Inspección de Trabajo, pero no a la Presidencia de Emulsa. Ha puntualizado, en este caso, que temas laborales no suelen abordarse en el Consejo de Administración, pero se habla de acoso laboral y sexual.

El concejal, que en todo momento ha dicho no entender por qué no se hizo nada, ha dicho comprender que para un eventual sea difícil denunciar, a lo que ha lamentado que no haya habido compañerismo.

«Espero que nadie use el sufrimiento de unas compañeras de trabajo para hacer carrera sindical o carrera política», ha advertido. «Se me caería la cara de vergüenza», ha añadido.

Ha explicado, sobre el Consejo de Administración, que la mayoría dijo que era muy precipitado el cese de Baragaño, lo que, para él, supone avalar la forma de gestión de la empresa. Sí ha remarcado que una gran parte del Consejo de Administración ha opinado que el encargado tiene tanta culpa como el capataz denunciado, a lo que ha defendido que tenga una sanción «ejemplarizante».

De igual forma, ha opinado que la jefa de Recursos Humanos cobra por gestionar al personal, «y es evidente que no lo ha hecho», ha apostillado. Ron ha apuntado que el objetivo es que no se vuelva a repetir este «grave y horroroso» acoso laboral y sexual, por lo que insistirá en un cambio de la Gerencia.

En otro orden de temas, ha explicado que se ha apartado de sus funciones también a un barrendero y se va a proceder a su despido porque no puede desarrollar su trabajo, al haber sido detenido por abusos y tener una orden de alejamiento de centros escolares.


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