«El beneficio financiero no puede ser el único criterio para la prensa», opina

GIJÓN, 25 (EUROPA PRESS)

El ha alertado este martes en Gijón de los riesgos de que el presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, gana la guerra contra Ucrania, al augurar que se convertirá en un país «autoritario y peligroso para todo el mundo».

«Putin debe fracasar», ha expresado Michnick, en respuesta a diversos estudiantes de distintas partes de Asturias durante el ‘Taller con futuros periodistas’, celebrado en el IES Roces, enmarcado en la Semana de los Premios Princesa de Asturias.

Para él, las acciones de Putin van encaminadas a poner en peligro la democracia europea. Ha apuntado, sobre este asunto, que no sabe si ganaremos o perderemos, pero tiene claro que hay que defender la democracia.

El escritor polaco, ha sido muy tajante al describir a Putin como un «gánster psicópata» que tiene una idea de Rusia «autoritaria e imperial». De hecho, en su opinión, si Putin gana en Ucrania no va a parar en ese país y podría extender su invasión a otros como Polonia.

De Putin ha señalado que en un par de ocasiones que habló hace años con él, pensó en aquel momento que era alguien racional, pero se equivocó.

Asimismo, ha indicado que desde que estalló el conflicto no ha visitado Ucrania, si bien tiene «muchísimos» amigos allí, pero también en Rusia. Por este motivo, se ha declarado, por un lado, «ucraniofilo», y, por otra, «rusófilo antiputinista».

En esta línea, ha asegurado que estoy del lado de todos aquellos rusos que se atreven a oponerse contra la «criminal» invasión de Putin. Ha agregado, además, que el único lenguaje que entiende este es «el poder». «Admiro enormemente la resistencia de Ucrania», ha apuntado.

A mayores, ha considerado que el hecho de que Rusia lleve casi un año perdiendo la guerra en Ucrania supone la caída de la imagen que se tenía de este país. Ha reiterado, en este sentido, que con todo su corazón apoya la lucha de Ucrania y le desea lo mejor a la Rusia democrática. «Creo que Putin se ha tendido a sí mismo una trampa», ha opinado sobre el bombardeo en Kiev.

Por otro lado, ha ensalzado la labor del periodista, el cual, a su modo de ver, debe siempre defender la verdad y la libertad. También aplica el principio de solidaridad con otros medios contrarios a su ideología, al señalar que una sociedad sana debe contar con distintos puntos de vista.

Sobre sus inicios, ha confesado que es periodista «por casualidad», dentro de sus labores en la oposición a la dictadura polaca, que le han supuesto ya 33 años de trayectoria profesional.

En cuanto a la lucha desde la oposición, ha visto similitudes con España, a lo que ha reconocido que desde Polonia envidiaban que en ese país hubiera un rey y en el suyo no.

No obstante, ha confesado que hoy observan a España «con cierta preocupación», a lo que ha comentado que en todos los países se ve «cierto populismo». Aún así, ha animado a ser positivos.

Preguntado por la censura, ha indicado que esta fue una experiencia que vivió toda su generación durante los tiempos de la dictadura.

Algo que le llevó a tener que escribir bajo pseudónimo porque tenía prohibido firmar textos. Sin embargo, también tuvo oportunidad de escribir en la prensa clandestina y en la de países occidentales con libertad.

Cosa distinta, según él, es que haya textos que no se los hayan aceptado porque no coincidían con la línea editorial del periódico, algo que él aplica también como editor. Como ejemplo, ha explicado que rechazó publicar un texto en el que se decía que una ciudad ucraniana era defendida por fascistas. Para él, publicar ese texto sería usar el lenguaje de la propaganda de Putin.

Respecto a la censura, ha apuntado que, para burlarla, a veces se recurría a cambios de nombre y tiempos, y para hablar, por ejemplo, de la represión en Polonia, se hablaba de ella diciendo que era de España.

Por suerte, según él, surgió una prensa clandestina, si bien era peligroso publicar en ella. Incluso se pagaba con penas de cárcel. «Si uno está luchando por la libertad del país y la libertad de expresión, debe de estar dispuesto a correr esos riesgos», ha defendido Michnick, quien él mismo pasó un tiempo en la cárcel.

A su juicio, hoy los riesgos son otros, como la comercialización de los medios. Para él, por un lado estamos «auténticamente inundados» de noticias falsas, que, según él, es la técnica de Putin, y, por otro, opera cierta idea de que es un negocio, por lo que hay temas que no se publican porque no se cree que se vayan a vender bien.

Michnick se ha mostrado, en este caso, en contra de la comercialización de la información. «El beneficio financiero no puede ser el único criterio para la prensa», ha opinado.

En esta línea, ha reivindicad que los periodistas tienen dos obligaciones, «defender la verdad y la libertad». Si te apartas de esto, estás traicionando a la profesión, a su modo de ver.

Por otro lado, ha remarcado que el periodista tiene la obligación de escribir la verdad sobre cualquier caso de violación de los Derechos Humanos, no solo por ideales, «también por nuestro interés», ha sostenido.

DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

Para él, los periodistas son quienes avisan de los peligros. Es por ello, que cuando se escribe que la Unión Europea está amenazada por fuerzas de extrema derecha y extrema izquierda, se está dando aviso de que tenemos que defendernos.

Sin los periodistas, la sociedad, según él, no podrá ni ver ni escuchar. Ha visto importante, por este motivo, el tener el valor para avisar de todas las voces que se levanten en contra de la tolerancia o la democracia.

Preguntado sobre quién le ha servido de inspiración para ejercer su profesión, ha indicado que son varios los nombres, pero, por poner ejemplos españoles, ha citado a Jorge Semprún y al diario El País.

En cuanto al galardón de los Premios Princesa, ha apuntado que no cree que haberlo merecido, aunque cree que va destinado a todo un bando de los demócratas y en concreto a su periódico ‘Gazeta Wyborcza’.

En todo caso, ha apuntado que es muy importante para alguien que como él ha pasado la prueba de cárcel y de los altos salones de la política, sabiendo que tenía que ser independiente.

Sobre las noticias falsas, ha sido tajante al afirmar que todos los días escuchamos mentiras. Sin embargo, cree que las que se usan por Putin llegan a un punto que ya nadie o muy pocos se la creen.

Dicho esto, ha indicado que las mentiras más peligrosas no son las que se cuentan durante una dictadura, sino en una Democracia. Ha puesto de ejemplo el atentado en el aeropuerto de Barajas (Madrid), que inicialmente se atribuyó a ETA pero fue obra de los islamistas. Esa, a su parecer, «es el tipo de información falsa más peligrosa, porque desorienta a las personas».

Con todo, el periodista polaco ha reivindicado que mejor es estar del lado de la verdad y perder, que del lado de la mentira y ganar, a su juicio.

Por otro lado, sobre el movimiento antieuropeísta, ha opinado que es un «peligro», pero ha recalcado que viene tanto del lado de la ultraderecha como la ultraizquierda. Un peligro puede devolvernos a los años 30, a una situación que fue «trágica» y que no le gustaría «nada» que volviera a pasar en Europa.

«La UE no es un ideal», ha recalcado Michnick, que lo ha visto como lo mejor que ha pasado en el continente europeo en los últimos 300 años. Ha advertido, además, que el fin del movimiento antieuropeísta es el ‘Brexit’, a lo que ha señalado que está claro que en Reino Unido van a ver que fue un «gran error». Ha animado, por ello, a defender la UE y la democracia.

Por otra parte, ha dicho preferir ponerse del lado de las mujeres que luchan contra el patriarcado. Michnick ha visto lo que pasa en Irán como una «injusticia» tal, que las mujeres se merecen «todo nuestro apoyo».


- Te recomendamos -